Todo tiene un comienzo, el mío
fue de chiquito. Cuando iba a jugar a las muñecas con mi amiga y disfrutaba coser,
hacerle ropa, dibujarla primero para después llevarla a la tela. Todo era perfecto.
Mis padres conocían mis juegos y sin embargo no hicieron nada porque no le hacía
mal a nadie, al contrario, me dejaban expresar a mi gana.
Años más tarde esa inocencia fue
mutando y comencé a conocerme mejor. Costó. Dudé. Tuve miedo. Lloré. Y ENTENDÍ QUE
ERA ASÍ. Entonces me acepté.
No
es fácil, nadie dijo que lo sea.
Tenés
que arriesgarte.
Tenés
que animarte a ser!
Te
van a mirar? SI
Te
van a criticar? SI
Te
van a señalar? SI
PERO
TE VAN A ADMIRAR POR SER FELIZ! SE VAN A ALEGRAR POR VER QUE EL AMOR EXISTE!
Es cuestión
de actitud. Es cuestión de costumbre. Es cuestión de que vean que existimos y
que podemos ser felices al igual que ellos. Y no me impongo ni me hiper
expongo, simplemente camino de la mano con mi amor. Con naturalidad. Con
Tranquilidad. Con calma.
NO
ESTAMOS SOLOS! SOMOS MILLONES Y EN AUMENTO! Pero no sólo están nuestros pares, también
están ELLOS! Amigos, familiares, compañeros o simplemente los que se alegran de
verte caminar de la mano con tu amor, los que se acostumbraron a vernos, los
que saben que existimos, los que celebran nuestra igualdad.
